Milán, mucho más que moda (II)

Por Zulema | Comentarios ( 0 ) | Trackbacks ( 0 )

milan2Al hablar de Milán no se puede dejar de hablar de la magnífica gastronomía italiana, que podrás degustar en diversos tipos de establecimientos hosteleros: osteria o trattoria, de cocina lombarda y tradicional, ristorante, más caro y exlusivo, aunque con mayor variedad, pizzeria, con gran variedad de pizzas y alguna pasta y enoteca, bar de vinos donde se sirven platos regionales.

Por supuesto, después de la comida, toca un buen café y qué mejor lugar que Italia, su cuna, para disfrutar de este placer. Algunas pistas para pedirlo:

 

 

 

-Espresso: fuerte y con espuma, en taza pequeña.

-Doppio: doble

-Lungo: largo

-Americano: negro, muy ligero

-Ristretto: muy cargado

-Freddo: con azúcar y cubitos de hielo

-Macchiato: cortado

-Con latte: con leche

-Capuccino: con crema de leche fresca

Después de la comida puede que apetezca recrearte con un poco de cultura. Son muchísimas las posibilidades que nos ofrece Milán en este sentido. Algunas destacadas: el Duomo, catedral gótica de Milán, la tercera iglesia de Europa por sus dimensiones (158 m de largo y 93 m de ancho), Piazza della Scala, donde está situado el teatro, coronada en el centro por una estatua de Leonardo DaVinci,el Museo Nazionale de la Scienza e de la Tecnologia Leonardo DaVinci, Cimitero Monumentale, un cementerio jardín, donde se pueden ver reproducciones de La Última Cena de L.DaVinci o de la torre de Pisa, Museo di Storia Naturale, Navigli, un precioso canal, vestigio de la Milán medieval, al estilo veneciano.

Por la tarde, probablemente te apetecerá un buen helado artesano para reponer fuerzas. Aprovecha si vas al Duomo y pásate por Corso Vittorio Emanuele II, nº 22, que está muy cerca, y encontrarás un paraíso terrenal: Tre Gazelle, la más mítica heladería de Milán, donde podrás perder el sentido con sus más de 30 helados caseros como por ejemplo: tiramisú, straccitella (vainilla, que no nata, con trocitos de chocolate), nocciola (avellana), panna cotta y ciocolatto. Tampoco puedes visitar Milán sin probar su tradicional panettone, la panadería Garbagnati, tiene fama de preparar el mejor de la ciudad, en la Via Hugo, nº 3. ¡¡¡MMMMMM!!!

Para los cinéfilos nostálgicos el Cinema Odeon, en la Via San Radegona, nº 8,  conserva la decoración y mobiliario de los cines de antaño, dispone de 10 salas y programación internacional. Y para los apasionados del teatro, el Manzoni ofrece una programación de calidad a buenos precios, en la Via Manzoni, nº 42.

En las noches milanesas también hay mucho donde elegir: puedes pasarte por el paradójico Il Gattopardo Caffé, una iglesia convertida en club nocturno, en la Via Piero della Francesca, nº 47 o por Rioalto, en la misma calle, nº 55, donde sirven buenos cócteles y disponen de terraza.

Si tienes la suerte de visitar Milán, disfruta de la experiencia y ¡buen viaje!


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