Siempre vuelva a Huelva

Llámala Huelva, Onuba o Welba, pero visítela. Con un espléndido clima mediterráneo, usted puede gozar de unas relajadas y no muy caras vacaciones aprovechando alguna oferta hotel Huelva.
Pero Huelva es mucho más. La hermosa tierra andaluza, localizada en una pequeña península, confluencia de los ríos Tinto y Odiel, en la llamada Tierra Llana de la Cuenca del Guadiana, ofrece un sinfín de rutas para conocer y disfrutar.
Nos encontramos la Catedral de la Merced de Huelva, que data del siglo XVIII, de estilo barroco y de influencia colonial. En su interior destacan un conjunto de capillas y retablos barrocos y el panteón de los condes de Niebla. En la actualidad es sede universitaria. No menos grandiosa por su belleza es la Iglesia de San Pedro, también parte del recorrido. Esta edificación data del siglo XVI y está situada en la parte más antigua del casco urbano.
Obligada es la visita a la Iglesia de la Concepción, que encierra tesoros como los cuadros de Zurbarán dedicados a la Inmaculada y el Santuario de Nuestra Señora de la Cinta, donde podemos ver la imagen policromada de la Virgen, llamada “Virgen Chiquita”.
Si se habla de belleza natural, la situación geográfica en la que se ubica la ciudad permite un entorno diverso como las Marismas del Odiel, zona declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco en 1983.
Y no se puede perder la oportunidad de visitar el barrio obrero Reina Victoria, una urbanización de casas unifamiliares típicamente anglosajonas, que han permanecido después del paso de la industria minera inglesa de principios del siglo XX.
Por último, qué puede ser mejor que acudir a las maravillosas playas como el Portil, Los Enebrales o la playa de la Bota, a tan sólo 20 kilómetros de Huelva.
La recomendación está servida, así que si quiere pasar un buen tiempo de descanso, qué mejor que esta ciudad del sur de España. Huelva hará que usted siempre vuelva.

Cuenca es única

Cuenca es una ciudad con encanto y  está considerada como patrimonio de la Humanidad.

Su gran reclamo turístico es la Ciudad Encantada. Las formaciones rocosas de la ciudad encantada se remonta  a hace millones de años cuando gran parte de la Península Ibérica estaba inmersa en un fondo marino. Al emerger a la superficie, las rocas quedaron expuestas a diversos factores atmosfericos, como la lluvia, el viento, la erosión dando lugar a las formaciones rocosas que actualmente conforman la Ciudad Encantada y que poseen formas de animales y objetos.

Otro lugar de Cuenca con encanto es el nacimiento del río Cuervo. Dentro de la ciudad se pueden visitar las famosas casas colgadas, situadas en el casco antiguo de la ciudad, el río Jucar, el puente San Pablo y la Catedral.

Es desde mi punto de vista una ciudad única, por su gran variedad de lugares que visitar y por su gran variedad de paisajes que disfrutar y en los que pasar unas vacaciones inolvidables.

La atención sanitaria en otras ciudades

Antes de viajar, es importante cerciorarse del cuadro médico del lugar al que nos dirigimos, de este modo podremos evitar cualquier imprevisto. En primer lugar, deberíamos ver qué tipo de sanidad ofrece este país, por ejemplo, en algunos casos el servicio de sanidad lo ofrece el estado, a través de hospitales públicos, aunque también podemos encontrar clínicas privadas que pueden darnos la atención necesaria. Sin embargo, en otros lugares, todo lo que encontraremos son centros privados, pues la sanidad no la ofrece el estado de forma directa, sino que cada ciudadano debe contratar su seguro médico. En estos casos, cada ciudad suele contar con varios hospitales privados, que darán atención tanto de urgencias como un diagnóstico general para dolencias menos graves.

También podemos encontrar centros que nos ofrezcan todo tipo de servicios, no quizá pensando en los que visitamos la ciudad, sino más bien en sus propios habitantes. Un caso es el de las clínicas de fertilidad, que permiten a sus pacientes aumentar las posibilidades de lograr el embarazo que tanto buscaban a fin de terminar experimentando por ellos mismos la paternidad, gracias a técnicas modernas como la fecundación in-vitro, que permite facilitar el proceso reproductivo.

Otro tipo de clínicas puede ayudarnos a todos en general a cuidarnos, y esto es bueno quizá si hacemos un viaje a una ciudad durante un largo período, pues generalmente se suelen comenter muchos excesos alimenticios. Se trata de las clínicas de nutrición, centros especializados en dietética y alimentación, que nos asesorarán para mejorar nuestros hábitos a fin de cuidar aunque sea mínimamente nuesto estado de salud y nuestra condición física.

Esta claro que unas vacaciones en cualquier ciudad es un momento para disfrutar, pero nunca debemos olvidar algo fundamental para tener un buen recuerdo: cuidar nuestra salud.

Chan Chan La Ciudad de Barro

Chan Chan, una increíble ciudadela de adobe y barro construida al norte del Perú en la región de La Libertad, es el legado que nos dejaron los Chimú, quienes formaron una compleja civilización pre-inca que gracias a su excelente organización logró convertirse en la cultura predominante de la zona, y que incluso hoy podemos apreciar pues se mantiene erguida desafiando al paso del tiempo.

Obtiene su nombre del “muchik” que fue el idioma de los ancestrales Chimú. Se cree que su traducción al español significa “sol resplandeciente”; creencia que sería respaldada por el inclemente sol que baña incansablemente el área en el que se ubica Chan Chan. Pero también se le atribuye el nombre al color de los adobes, pues en su apogeo la ciudad poseía tales dimensiones que podría ser vista a la distancia.

Con un área aproximada de 20 kilometros, Chan Chan es uno de los complejos arqueológicos de mayores dimensiones del Perú. El complejo está compuesto por 10 ciudadelas de barro amuralladas que constituían la capital del reino Chimor. Según los entendidos en la materia y los estudiosos de estas impresionantes ruinas, la ciudadela de Chan Chan habría sido construida a lo largo de muchos años en 3 etapas, definidas concretamente por la diferencia entre los adobes y la clara evolución de la técnica arquitectónica empleada en su construcción.

Chan Chan, a lo largo de las últimas décadas, se ha convertido en un punto de referencia turístico para Perú y en un estandarte del desarrollo de las culturas pre-incaicas, pues en 1986 la UNESCO declaró a la ciudadela de barro más grande del Perú como Patrimonio de la Humanidad. Así pues, Chan Chan ha ganado el reconocimiento que merece y hoy nos transmite toda la tradición cultural de la cual somos herederos. No dejes de visitar esta descomunal ciudadela de barro, en cuyos rincones encontrarás más de lo que esperas.


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Viajar a Argentina

Uno de los grandes destinos turísticos latinoamericanos es Argentina. Para viajar a Argentina uno debe tener en cuenta su gran diversidad, tanto geográfica como cultural, por lo que es recomendable ir preparado para todo. En este país, de casi 3 millones de kilómetros cuadrados de extensión, el viajero podrá pasar por sierras, selvas, glaciares, valles, nevados, lagos y playas.

En Argentina podemos encontrar atracciones turísticas de diversa naturaleza, como el tren a las nubes, llamado así por transportar a sus pasajeros a elevadísimas alturas a través de los andes argentinos, logrando alcanzar los 4220 metros sobre el nivel del mar en un punto de su trayecto. Lleva más de 50 años recorriendo sus casi 300 kilómetros de ruta, los que realiza en 15 horas aproximadamente.

También, para contrastar, en Argentina podemos encontrarnos a 0 metros sobre el nivel del mar, al bañarnos en las deliciosas aguas de los balnearios de Mar de Plata. Esta ciudad, además, posee interesantes atracciones como catedrales, acuarios, teatros, monumentos y, evidentemente, el puerto.

Es muy conveniente contratar un seguro de viaje que incluya atención sanitaria en alguna de las multiples clinicas de Argentina. De esta forma evitaremos sorpresas y desagradables gastos de viaje.

Para terminar, es importante resaltar que Argentina nos ofrece mucho más. Podemos, por ejemplo, viajar en busca de ecoturismo a Villa de Merlo, una pintoresca villa internada en lo profundo de la serranía argentina, protegida en un valle por imponentes montañas, o podemos encontrar aventura sin limites en los nevados argentinos de Bariloche, donde podremos disfrutar de uno de los mejores resorts de esquí latinoamericanos. Por si fuera poco, Argentina nos invita a conocer sus riquezas naturales, como lo son sus impresionantes glaciares, los cuales nos recuerdan que Argentina posee grandes territorios en la Atlántida que esperan al intrépido viajero que, enfrentando las inclementes temperaturas, se anime a explorarlos, o las cataratas de Iguazú, las cuales comparte con Brasil, que nos ofrecen un espectáculo natural maravilloso de incontables caídas de agua.

Bariloche el tesoro de la Patagonia

Un viaje a Argentina no sería tal si olvidamos visitar un lugar como San Carlos de Bariloche. Este pequeño pueblo de los Andes nos ofrece algunos de los paisajes más bellos de la Patagonia Argentina. Famoso en invierno por su Cerro Catedral y visitado por miles de esquiadores, no deja indiferente a nadie tampoco en verano, donde ofrece al viajero multitud de alternativas de ocio en un entorno privilegiado. Amantes del senderismo, ciclismo, hipica o simplemente de la buena gastronomia encuentran en Bariloche su rincon de descanso particular.

Suficientemente pequeño para descansar y desconectar pero sin serlo tanto como para no ofrecer multiples posibilidades de ocio, descanso, alojamiento y restauración. San Carlos cuenta con una amplia oferta de hoteles en Bariloche como para encontrar el más adecuado a las necesidades de cada viajero. Ofreciendo además la posibilidad de alojarse en cabañas, con precios más adecuados para grupos o familias, así como para estancias más largas.

Praga, ciudad de cuento de hadas

La famosa ciudad de Praga tiene algo más de un millón de  habitante, abarca casi 500 kms cuadrados y su núcleo principal, desde 1992, forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Esta famosa ciudad es conocida también como La Ciudad Dorada o La Ciudad de las 100 Torres.

Para el que visita la famosa ciudad de Praga, siente como si estuviera en un cuento de hadas, por el ambiente medieval que reflejan sus calles y la detallada y cuidada decoración de sus tiendas, que harán las delicias de los turistas.

Algunos lugares de visita obligada son: el Castillo de Praga, el Palacio Real, el Loreto, la Plaza de la Ciudad Vieja, el Ayuntamiento, el Barrio Judío y la Plaza Wesnceslao.

Sidi Bou Said, la ciudad de blanco y azul

Sidi Bou Said es una pequeña, pero famosa, ciudad de estilo andaluz en el Golfo de Túnez, alzada en una colina junto a la costa del Mediterráneo.

Esta famosa ciudad destaca por su  carácter pintoresco y llamativo, debido al blanco de sus casas y el azul de sus puertas y ventanas en toda la ciudad. La ciudad esta también perfumada con dos variedades de jazmín: de flores blancas y rosadas.

La famosa ciudad de Sidi Bou Said también esta repleta de tiendas en la que es común el regateo antes de comprar, restaurantes y cafés y algún hotel.

Todos los meses de Agosto, la famosa ciudad Sidi Bou Said acoge a grandes masas de turistas, pues en esas fechas es lugar de peregrinación para visitar la tumba de Bou Said.

París, ciudad del romanticismo

París es, para muchos, la ciudad más romántica del mundo. Pero, sin duda, podemos decir que la visita a la ciudad es obligada para todos los públicos. Además ahora es la mejor época para visitar esta famosa ciudad, debido a que el resto del año, la ciudad se vuelve algo fría, gris y lluviosa.

Pero el clima no es el único factor que nos hará disfrutar de nuestra visita a esta famosa ciudad. Para movernos fácilmente por la ciudad, podemos comprar el París Visite, el cual nos permite usar el transporte público tantas veces como queramos, los días que contratemos, por un módico precio. Gracias a esto, en 4 días podríamos ver lo más importante de la ciudad, como la Torre Eiffel, símbolo de la ciudad, la Catedral de Notre Dame, el Sacré Coeur, en el barrio de Montmatre, el Museo del Louvre, o el Palacio de Versalles.

Albarracín, el pueblo más bonito de España

La pequeña, pero famosa ciudad de Albarracín, es única por su geografía, historia y bellos entornos. De hecho, fue declarado monumento nacional en 1961, y en 2005, fue denominado como “el pueblo más bonito de España”.

Enclavada en las montañas del centro del país, esta antigua pero famosa ciudad, de unos 1.000 habitantes, se encuentra rodeada de verdes prados regados por varios ríos y de una cadena montañosa con la que comparte nombre: la sierra de Albarracín.

Comida y agua en abundancia

En la antigüedad, sus pobladores llegaron a este famoso pueblo atraídos por la abundancia de caza. Las pinturas rupestres que se han hallado demuestran que fueron buenos artistas y agudos observadores de la naturaleza. Entre sus dibujos figuran grandes bóvidos y otros animales coloreados con un pigmento blanco exclusivo de la zona. Los expertos creen que las cuevas, donde se pintaron escenas de la vida diaria, su utilizaban como lugares de reunión para celebrar ceremonias religiosas u otras actividades sociales.

En la actualidad, en esta famosa ciudad todavía abundan los ciervos, los jabalíes y la caza menor en la cercana reserva de los montes Universales. Y si hablamos de pesca, el Guadalaviar es uno de los mejores ríos trucheros del pais.

En el año 133 antes de nuestra era, los romanos subyugaron las tribus celtíberas y fundaron varios asentamientos en la región de Albarracín. ya en el siglo primero, sus ingenieros construyeron una obra pública que figura entre las más complejas que edificaron en la península ibérica: un acueducto de 18 kilómetros. Su religión también dejó huella: un grabado descubierto en una lápida romana en la ciudad de Albarracín revela que se rendía culto al emperador.

Prosperidad bajo el dominio musulmán

Con la invasión musulmana en el siglo IX llegó la tribu bereber de los Banu Razin, de donde se cree que deriva el nombre de Albarracín. En la Edad Media, moros judíos y cristianos convivieron juntos demostrándose respeto y tolerancia, lo  que se tradujo en la época de mayor prosperidad de la ciudad.

Los artesanos fabricaban objetos primorosos, y es evidente que la medicina también tuvo su apogeo, pues se ha desenterrado en esta famosa ciudad un juego de instrumentos quirúrgicos que atestigua que los cirujanos incluso operaban cataratas. Albarracín continuó bajo el dominio musulmán hasta fines del siglo XII, cuando pasó a manos de una familia católica. Cabe destacar que es la única ocasión en la historia de España que un cambio de este tipo tuvo lugar de forma pacífica.

Su increíble perfil

El filósofo español José Ortega y Gasset describió así la famosa ciudad de Albarracín:La ciudad que lanza a las alturas su increíble perfil alucinado” Y qué descripción tan acertada, pues la ciudad se alza sobre una mole de piedra que se eleva unos 1.200 metros sobre el nivel del mar y a su vez está rodeada por un profundo tajo a modo de foso defensivo. Esta fortaleza natural ha protegido la ciudad a lo largo de los siglos y le ha ganado el sobrenombre de “nido de águila”.

Serpenteando por las angostas calles empedradas de la ciudad, el turista observará la cautivadora arquitectura de una época remota. Algunos de sus exponentes más destacados son el balcón esquinero, la casa de los Arzuriaga o casa azul, y la de la Julianeta. Esta última de la impresión de estar guardando el equilibrio en el cruce de dos calles.

Las casas antiguas de esta famosa ciudad están edificadas con madera y yeso (materiales mucho más ligeros que la piedra), un factor clave si se construye sobre una cima. El visitante se siente atraído por las diminutas ventanas con sus cortinas de encaje y sus rejas. Aportan otra pincelada de distinción los aleros a punto de tocarse, los balcones de madera labrada y los originales picaportes, que a menudo adoptan formas de animales.

Todo el que padezca de vértigo debe evitar mirar al fondo del barranco cuando entre en una de las casas colgantes de esta famosa ciudad. Como la ciudad está encaramada en un gran peñasco y el espacio es reducido, se colocaron algunas de las casas justo al borde del tajo.

Corona la colina un castillo árabe, donde una vez estuvo el corazón de Albarracín. La torre del Andador es parte de la muralla original construida por los musulmanes en el siglo X. Otras construcciones de fechas más tardías son la catedral gótica (siglo XVI) y el ayuntamiento en forma de U, con sus pórticos de arcos de medio punto.

Maravillas de la naturaleza en sus cercanías

Albarracín tiene mucho más que ofrecer a los amantes de la naturaleza. La siefra posee una gran variedad de ecosistemas, con una generosa fauna y flora. Las fuentes, los manantiales y las cascadas salpican los montes poblados de árboles, y quienes acampan en estos parajes pueden disfrutar de noches estrelladas de suma belleza.

Mas de 100.000 turistas pasean anualmente por las callejuelas de la famosa ciudad de Albarracín. Si aún no lo ha hecho no olvide visitar el “El pueblo más bonito de España”.